Unas fichas a “Dalia Gutman”

Una mujer normal Así se define la nueva panelista de “AM”, el ciclo de Telefe. La mujer de Sebastián Wainraich se dedica al “stand up” y no le importan los cinco kilos de más que dice tener.

Ella es Dalia, la mujer de Wainraich”, fue durante un tiempo una frase irritante para Dalia Gutmann, hasta que comenzó a tomárselo con humor. Con su marido, Sebastián Wainraich, llegaron a armar una coreografía ad hoc. Y justo, ahora que deja de molestarle, comienza a brillar con nombre propio. Dalia es “la nueva panelista” del magazine AM (Telefe, de lunes a viernes a las 9.30) y una representante destacada del stand up local, donde hace reír con sus agudas observaciones sobre las complicadas relaciones hombre-mujer.

A los 32 años Gutmann tiene mucho Bululú, mucho The Cavern (típicas salas del género) recorrido y un curriculum algo cambalache (como ella misma lo define). Recibida de locutora en el ISER intentó ser movilera seria en Telenueve (pasó tres años sufriendo), condujo distintos programas de radio (entre ellos Abrí los ojos, en La Metro con Diego Scott y Pablo Fabregas), tuvo una columna en Perros de la calle de Andy Kusnetzoff y estudió teatro con Mariana Briski, Nora Moseinco y Marcelo Savignone. Hasta que encontró su auténtica vocación: hacer reír con sus problemas.

Llegar a este punto no fue tarea sencilla. “Después de recibirme lo más difícil fue ver para dónde ir -explica-, porque como locutora podés hacer de todo. Yo pasé por un montón de cosas que nada que ver conmigo. Me pasaba mucho de ver que no encajaba, mucho papelón, mucha angustia, entonces empecé con el humor como una manera de tener un lugar donde pasarla bien”.

El stand up fue su salvación. “En el 2000 lo vi por primera vez -recuerda- y me encantó esto de que una persona se pare a hablar de su vida y que la gente se ría de las cosas terribles que le pasan”.

Hizo un curso con Diego Wainstein, escribió su primer monólogo y empezó a actuar en un teatrito de Almagro. “El espectáculo se llamaba Humor tántrico -recuerda-, lo hicimos 8 meses, estuvo bueno porque te vas afianzando”.

Para ganar experiencia hubo un momento en que hacía tres espectáculos al mismo tiempo: Humor tántrico, Cinco- mediantes y Pare de sufrir. Fue parte de Oi, oi. Hoy 1 (cuando estaba embarazada de su hija Kiara) y Oi, oi. Hoy 2 (con su niña recién nacida). El año pasado estrenó un unipersonal, Quereme así. Y este año se presenta en Socios con Guillermo Selci.

Sus temas: el matrimonio, los problemas de comunicación de la pareja, las mujeres…

Aunque su incorporación a AM es reciente, asegura que se siente cómoda. Tan cómoda como para contar de lo más contenta y orgullosa (cuando recibieron como invitado al actor Federico Amador) que ella se lo había apretado en una nota en sus tiempos de movilera. Una actitud relajada que en televisión suele asumir más el hombre que la mujer.

¿A tu marido no le molesta? “No creo -responde-. Además con Sebastián en todos estos años me banqué ocho mil -se ríe-. Y uno también va formando un estilo de personaje. Me gusta generar polémica o ser contrera. La mina geisha y prolijita me hincha, me gusta la desprolijidad y que la gente tenga sentido del humor aún para la crítica”.

¿Y cómo ves la televisión donde en todo programa siempre hay una chica en tanga y la exigencia de belleza resulta extrema? “A las mujeres nos da bastante bronca que no haya mujeres normales: o está el gato tremendo con tetas enormes o la intelectual fea. Yo siempre tuve 5 kilos de más y ahora que estoy en televisión en algún punto digo, tengo que seguir teniéndolos, no me quiero obsesionar con la imagen. Si bien las chicas de vestuario me dicen ‘Dalia tenés que hacer algo’, me parece que está muy bueno que las mujeres vean en televisión mujeres normales”.«

Fuente: http://www.clarin.com/diario/2010/03/30/espectaculos/c-02169898.htm

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